Hoy, cuando hablamos de la sede de la Fundación Abertis, nos referimos al Centro Internacional UNESCO para las Reservas de la Biosfera Mediterráneas. El castillo de Castellet logró esta designación en 2013, después de 14 años trabajando en favor del medio ambiente y tras acumular numerosos méritos.
El castillo de Castellet se encuentra en el municipio de Castellet i la Gornal (Barcelona), en el Parque Natural del Foix, un paraje de rica biodiversidad. Se trata de un enclave único, donde coinciden e interaccionan la gestión del patrimonio histórico y cultural y la protección del medio ambiente. De hecho, el castillo dispone de la certificación ISO 14:001, que garantiza una correcta gestión medioambiental que minimiza su impacto en el entorno. Además, desde su puesta en marcha en 1999, la Fundación Abertis ha organizado numerosas jornadas y seminarios de temática medioambiental, ha promovido decenas de investigaciones y ha editado diferentes publicaciones científicas.
Pero la historia de Castellet empieza mucho más atrás. La primera referencia documental conocida data del año 977. La fortaleza tuvo una gran importancia estratégica hasta el siglo XVI. En estos siglos, la posesión del castillo alternó entre varios linajes de feudatarios, los condes de Barcelona (siglo XI) y la Corona Catalano-Aragonesa (siglo XV). A partir de entonces, Castellet fue encadenando periodos de decadencia hasta llegar al estado de ruina. En el siglo XX, el castillo fue declarado Bien de Interés Cultural, aunque esta distinción tampoco garantizaba su supervivencia. Cuando el Grupo Abertis adquirió la propiedad en 1999, levantó el edificio desde la ruina y lo rehabilitó para darle un nuevo uso como sede de la Fundación Abertis.
Estudios arqueológicos realizados en los últimos años nos permiten asegurar que la colina en la que se encuentra el castillo de Castellet ha contado con presencia humana desde la época de los Íberos, hace 2.500 años. A lo largo de la historia, este emplazamiento siempre ha estado vinculado a la vigilancia de las vías de comunicación, en concreto el río Foix y la Vía Hercúlea, después llamada Vía Augusta, cuyo trazado coincide en parte con el de la actual autopista AP-7.
Desde 2004 el castillo de Castellet está abierto al público mediante visitas guiadas, dada la sensibilidad de la Fundación Abertis por acercar la cultura y el conocimiento del patrimonio artístico e histórico a la ciudadanía. En estos 11 años, la fortaleza ha recibido más de 100.000 visitas y, en 2015, ha obtenido la certificación internacional que la acredita como un lugar donde se practica el turismo responsable.